Me saben tus labios
al dulce gusto del amor
al almíbar del durazno maduro
Qué se deshace en la boca,
jugoso en los cálidos días del verano,
me saben tus labios morados a tierra fértil
húmedos labios color ciruela,
dulcísimos cual uvas maduras,
rozándolos apenas mi vida se anima,
me conviertes en un ser dócil,
ágil como gacela,
tan liviana como una pluma
amada como ninguna otra
tus labios saben a paz
tus labios saben a ti,
a hombre bueno
a ese sabor preciado
inconfundible del amor eterno.























