Por una Ley de Custodia Compartida
Últimamente he leído mucho sobre la Custodia de los menores en casos de Separación de los padres. Sigo las Sentencias de los Tribunales, dispares entre ellas, según los criterios del Juez de turno. Los políticos legislan siguiendo la voluntad de los grupos socialmente más fuertes, con mayor capacidad de acceder a los medios y ejercitar mayor presión. En este caso; los menores al no tener capacidad para defender sus derechos quedan totalmente abandonados a su suerte. El Defensor del menor, es tan solo una imagen que, al igual que el Defensor del pueblo, puede hacer muy poco mas que leer su informe anual en el Parlamento, su capacidad para proponer Leyes que defiendan verdaderamente los derechos del menor, a no perder a su padre o su madre, si se crea un conflicto de separación, es nula.
Así, muchos menores, como me paso a mi, que había tenido los cuatro primeros años de mi vida, disfrutando la felicidad del amor de mis padres, me encontré huérfana. En mi caso, adoraba a mi padre, tenerlo a mi lado cada día, dormirme entre sus brazos cada noche, pase a verlo unas horas del domingo cada dos semanas. De levantarme por la noche al despertarme con miedos ir a la cama de mis padres para volverme a dormir calentita entre sus brazo y palabras de aliento, a ir a la habitación de mis padres y encontrar a mi madre con un hombre desconocido en su cama, ponerme a llorar ¡Quiero a mi papa! Y llevarme mi madre a empujones hasta mi cama, encerrándome en mi habitación y pasar la noche llorando acongojada. He crecido con la necesidad de mi padre, he vivido al lado de una madre que quería vivir su vida, según ella se había casado demasiado joven, que me ha hecho pagar a mí, sus equivocaciones. Estoy totalmente de acuerdo con la lucha que lleva resurgealicante, debemos defender los derechos de los mas débiles, los menores, del egoísmo de algunos mayores que solo piensan en ellos mismos y en un concepto de vivir la vida que todavía causa rechazo y que también he sufrido al oír algunas vecinas decir:!pobrecita, su madre es un puton! He sufrido, he llorado más que si me hubiesen maltratado, me contaban que mi papa no me amaba, dejándome afligida, hasta que lo volvía a ver, al inicio desconfiada, y al ver su alegría de abrazarme, volvía a sentirme orgullosa de mi padre. Todo esto es demasiado para un menor, se necesita una Ley de custodia compartida en la que se distribuya el tiempo en partes iguales entre el padre y la madre.
Lourdes F. Sánchez Fon


















