Querido Padre Juan
Hace dos años me separé del padre de mis hijos. Estuve casada durante cinco años y tuvimos tres niños. Cuando nos separamos, ya estaba embarazada del más pequeño.
Me quiero volver a casar, porque estoy nuevamente enamorada, pero aún no estoy divorciada. Mi esposo vive con la mujer que siempre fue su amante. Le he pedido el divorcio, pero para mi sorpresa, me dijo que no deseaba divorciarse y que desea que arreglemos lo nuestro. Todo se complica aun más, porque estoy embarazada de mi novio actual. Mi esposo dice que si regresamos, a él no le importa, que se hará cargo de este hijo que espero, pero no sé si creerle.
Mi madre me insiste que eso es lo mejor para todos, pero yo ya tengo una pareja, y no está dispuesto a que le quiten sus derechos. ¿Es correcto que por complacer a mi madre yo acepte esta situación? ¿Sería justo que mi hijo fuese reconocido por un hombre que no es su padre?
Tengo tantas dudas, que me gustaría que me diera su opinión. ¿Tengo derecho a rectificar mis errores?
Deseo con toda mi alma rectificar mis errores



















