EL lamento de Maribel sugiere un nuevo debate:
LA CUSTODIA COMPARTIDA.
El lamento de Maribel en su carta sobre una nueva moral de familia, nos sugiere abrir un NUEVO DEBATE, sobre la CUSTODIA COMPARTIDA.
He tenido la ocasión de poderme acercar a algunos padres separado y su pensamiento, mas bien podríamos decir que en su opinión sobre la nueva Ley de Custodia compartida, si bien es un paso adelante en un tema en el que por principio, en cuestiones de separación, en el 90% de los casos de conflicto, antes incluso de llegar a Juicio los hijos eran asignados a la madre, Esta nueva Ley se queda muy corta, incluso podría consentir el mercantilismo de los hijos para que sea aceptada por ambas partes el compartir la Custodia. Nadie tiene en cuentas los sentimientos de los hijos implicados, como dice Maribel, adoraba a mi padre y no podía comprender que me alejaran del, tan solo porque la pensión llegara tarde. La discriminación Positiva, en los temas de familia, para algunos padres, es una aberración incomprensible en la época que vivimos, en un mundo cambiante que cada vez debe comprender y mejorar la vida de los hijos en caso de separación, No se puede entender que por esta misma discriminación positiva, cuando un padre no cumple una Sentencia sea castigado y cuando es la madre quien incumple la misma Sentencia, el Juez se sienta incapaz de hacerla cumplir. Esta igualdad de sexos, no es la que yo defiendo, deja mucho que desear, es una desigualdad que solo puede hacer sufrir como evidencia Maribel, a los hijos que la sufren. Que razón tiene esta maravillosa mujercita, cuando dice: durante mi infancia en mi imaginación me veía ilusionada paseando un domingo del brazo de mis padres, como todas las demás familia, jugando y paseando los tres juntos. Pobre Maribel, ese mundo maravilloso que tu veías, no hay suficiente madurez en nuestro país para que pueda existir.
Cuanto me gustaría conocer la opinión jurídica del profesor D. José Asensi,que habeis citado alguna vez por aqui, precisamente sobre este tema, tan humano como jurídico.
Demodoco en un canto a su hija, dice: <Desde su infancia he intentado enriquecerla con virtudes y con todos los dones de las Musas, pues hay que tratar a nuestra alma, a su llegada a nuestro cuerpo, como un celeste extranjero que se recibe con perfumes y coronas, pero huyamos de quienes destruyen el buen sentido. Demodoco.
¡Existen tan buenos padres como buenas madres! Y yo soy mujer!
Paquita Sanchez

















