Querido Padre Juan
Llegué España hace 12 años, Tuve la dicha de encontrar un hombre magnífico. logré, me casarme y tengo una bonita familia.
He vivido siempre pendiente de mis padres, pero siempre con un poquito de remordimiento por vivir tan lejos. Hace seis meses mi padre falleció repentinamente, fue algo tan inesperado ya que sólo tenía 60 años.
La vida para mí ha perdido todo sentido, he caído en una terrible depresión. Me la paso llorando y reclamándole a Dios que cómo es posible que tanta gente mala siga viviendo, y sin embargo mi padre que era un siervo de Dios se me haya ido.
Por favor, dígame cómo puedo salir de esta depresión que está afectando mi vida familiar, pues mi esposo y mis hijos no merecen que yo continúe comportándome así.
Estoy, tratando de vencer la depresión




















