Estamos viviendo momentos de grandes falsedades, en nuestro país. Las Leyes aprobadas por el Gobierno progresista, la participación de los Partidos llamados de izquierdas en las manifestaciones llamadas del “Orgullo Gay” que no son más que una representación escénica del comportamiento sobre todo “travesti” una buena cantidad de gente folclórica y su mayor parte prostitutas, que salen en cortejo exhibiendo sus habilidades. De pronto todo aquellos que constituía para unos deformación del Gobierno y para otros, la justicia de reconocer la diversidad de las personas, se viene abajo, con decretos municipales que persiguen a los travestis en su principal trabajo, uno comentaba: trabajo para los abogados sin escrúpulos ya que no nos pueden hacer nada.
En España la mayor parte de los travestis “hormonados” se dan a la prostitución, algunos con suerte trabajan en los café Teatros o algún otro Show. Se concentran en las grandes Ciudades, atraen tanto a los homosexuales como a algunos etéreo sexuales curiosos, tienen sus Calles o sus lugares en las carreteras, alejados de los Gays.
Hacer sexo con un travesti en la situación actual de no control de la prostitución en España es un peligro de consecuencias desagradables, ha parte de la posibilidad de que te puedan chantajear, tiene la posibilidad de coger sífilis y otras enfermedades de transmisión sexual y la posibilidad de un SIDA que anda suelto, olvidada su peligrosidad cada vez se arriesgan más en la aventuras sin el condón. Muchos de ellas pueden tener un chancro sifilítico al nivel del ano que se transmite con solo tocarlo o lamerlo, es algo que se descubrió con el aumento de los travesti brasileños.
El travesti es un ser especial, un hombre que se siente y se esfuerza en parecer lo más posible a una mujer, copian los vestidos de moda y no tienen miedo a hormonarse para desarrollar sus pechos y en algunos casos operarse para sentirse completamente mujer, a los travestis no les suele aportar ningún placer ser sodomizados, adoran ser amados como la mujer que sienten ser. No se sienten homosexuales, se sienten mujeres.
















