Hace unos días he recibido el maravilloso y poético mensaje de un amigo:
Que perviva siempre en nosotros
El sencillo y sublime sueño de la Navidad
De hombres y mujeres libres
Paseando sus esperanzas de amor y solidaridad
Por las grandes alamedas de la igualdad
Algunos colaboradores han escrito sus reivindicaciones en nuestro forum en forma maravillosamente poética.
Hemos pensado que esta vuestra Web, en la que cada día entran un mayor numero de personas maravillosas, merece, su rincón para la poesía. Donde todas aquellas personas sensibles al olvidado romanticismo, puedan aportar un minuto de aquella creatividad olvidada.
Quiero recordar un poema de un artista desconocido que paso en uno de sus viajes por Alicante, dejando un pedacito de sus anhelos:
Una naranja sobre la mesa
Tus vestidos por el suelo
El lecho revuelto
Y tú en mi pensamiento
Alegría de mi otoño,
Dulzura para mi invierno
Os animamos a participar
SIMIENTE
Era una pobre semilla
en la linde de un sendero,
pasaron por ella otoños,
pasaron por ella inviernos.
No se sabía semilla
y por no querer morir
se estaba ya muriendo.
Pero retoza tranquila
en la linde del sendero.
Un día se agita la tierra,
todo tiembla, sopla el viento,
una nube en el camino
trae a un bello caballero
que, haciendo de jinete
revoluciona el sendero.
El la dice que es semilla,
su semilla,
de su otoño y de su invierno
¡Quiere recoger su flor ¡
y le regala la vida
y le regala el amor.
Al marcharse el caballero
con su galope violento
hace que tiemble la tierra,
hace que le agite el viento
y esta pobre semilla
al poco se ve atrapada
en la oscuridad del suelo,
un montón de tierra encima
que la ahoga, la aprisiona,
la oscuridad y el silencio...
Se pregunta la semilla:
¿Qué ha pasado?. ¿Qué es esto?
y al poco empieza a romperse
se resqubraja por dentro
ya poco queda de ella
de aquella humilde semilla
que reposaba tranquila
en la linde de un sendero.
En la oscuridad profunda,
en la oscuridad del suelo
un buen día descubre
que ya no es semilla
es esa hermosa flor
que quería recoger
aquel bello caballero.















