Fuentes: Informe Kisey
Ante la enorme oleada de divorcios que se da últimamente en nuestro país, poniéndonos a la cabeza de Europa, en el numero de divorcios en una menor duración en el tiempo de casados. Nos preguntamos: El divorcio ¿garantiza la felicidad?
Causas y motivos por los cuales fracasamos en una de las decisiones más importantes de nuestras vidas.
Obviamente este informe esta dedicado exclusivamente al divorcio entre personas normalitas. Dejando fuera y sin abordar para nada, los divorcios por violencia domestica y otras malas artes.
El divorcio para un@s puede ser una bendición para otr@s una maldición. Por tanto cada día los casos de divorcio aumentan en desmedida, en nuestro país 3 de cada 5 nuevos matrimonios, no llegan a celebrar el quinquenio junto.
Para el/la divorciad@ el periodo inmediato a la Sentencia de divorcio, cae en un momento de frustración ¿Qué he hecho mal en mi matrimonio? Se sienten culpables y fracasados.
Para aquelll@s que no tienen un programa preconcebido, el volverse a unir con otra pareja no aparece para nada en su panorama inmediato. Empieza un periodo de soledad y decaimiento, buscando cada instante del día o de la noche las cosas y las personas a las que están acostumbrad@s.
L@s hay que se dan a la falsa alegría y empiezan ha hacer de su vida la fiesta interminable que siempre habían deseado hacer.
Otr@s solo piensan que deben rehacer su vida, encontrando una nueva pareja lo antes posible, tienen miedo de todo, la soledad, la falta de los recursos que estaban habituados. Encontrar alguien más compatible y moldeable con su carácter.
Después del divorcio un buen porcentaje de personas, se dan a las relaciones ocasionales, necesitan como reafirmarse en su capacidad sexual para comprender y darle sentido a su fracaso matrimonial.
Para terminar cada una de estas relaciones con su “ego”deprimido, el peso de la conciencia que la educación mas o menos estricta, imprimió con letras de sangre una moral eclesiástica aprisiona el espíritu hasta asfixiar.
Hay personas que no habiendo encontrado la felicidad en su matrimonio, piensan que una vez liberad@s de su pareja la vida será de color de rosa. Pero enseguida se dan cuenta que solo cambian un saco lleno de problemas por otro saco aun mas lleno de problemas.
Contrariamente a la idea que se habían hecho, buena parte de l@s divorciad@s, solo encuentran una experiencia de la soledad más completa y abstinencia sexual. Estas personas no conciben el tener relaciones tan solo por el sexo, solo pensar en ello les proporciona una enorme sensación de fracasad@s.
Aquell@s que se dan a la falsa alegría, buscando una, otra y otra pareja sin encontrar la ideal, por muy liberal que puedan ser, la presión que ejerce el saber de las habladurías vecinales termina afectando el carácter emocional de la persona.
Las mujeres empiezan ha ser objetivo de los chavalotes jovencitos, para ellos, mujer divorciada, es sinónimo de tigresa hambrienta de sexo.
Los hombres también sufren situaciones muy parecidas, su “ego” masculino sale frustrado del divorcio, para empezar el sentimiento de miedo y inseguridad.
Si tiene capacidad económica, empieza ha ser objetivo principal de las casaderas.
El pensamiento mas declarado en las encuestas es: No saben si encontrarán la pareja que les satisfaga, posiblemente, nunca mas vuelvan a pasar por la vicaria, pero las personas mas responsables saben que el divorcio no puede ser concebido como una actuación que te llevara automáticamente a otro casamiento que te hará mas feliz que el primero. Que solo debe ser analizado como una realidad que te da una segunda oportunidad en tu vida, que te debe hacer mucho más fuerte para no volver a cometer las mismas equivocaciones.
Como en todas y cada una de estas encuestas, necesitamos la participación de aquell@s personas que pueden aportar riqueza a este debate.
Os esperamos















